Precios

Precios y costes de un descalcificador

El precio de compra es solo una parte del coste. Para comparar bien, hay que sumar la instalación, la sal, el agua de regeneración, el mantenimiento y las posibles reparaciones durante la vida del equipo. Los precios cambian con frecuencia, por eso aquí te explicamos cómo calcular el coste real en lugar de dar cifras que quedarían obsoletas.

De qué se compone el coste

Concepto Cuándo se paga De qué depende
Equipo Una vez Capacidad, tipo de regeneración, válvula y marca
Instalación Una vez Distancia a la toma y al desagüe, accesorios y mano de obra
Sal Todo el año Dureza, consumo de agua y eficiencia del equipo
Agua de regeneración Todo el año Número de regeneraciones y litros por ciclo
Mantenimiento Periódico Revisiones, limpieza y recambios
Resina y reparaciones Ocasional Calidad del agua, uso y garantía

Calculadora de coste anual

Los valores iniciales son solo de ejemplo: sustitúyelos por los de tu presupuesto, tu consumo de sal y tu tarifa de agua. No incluyen reparaciones imprevistas.

Cómo comparar presupuestos

Dos presupuestos del mismo importe pueden incluir cosas muy distintas. Pide siempre por escrito:

  • Modelo exacto, capacidad cíclica, caudal y consumo de sal y agua por regeneración.
  • Qué incluye la instalación: llaves, bypass, desagüe, conexiones y puesta en marcha.
  • Si el IVA está incluido y si hay desplazamiento o mano de obra aparte.
  • Garantía del equipo y de la instalación, y cómo se gestiona el servicio técnico.
  • Coste de las revisiones anuales y de los recambios habituales.

Comprar, alquilar o reparar

  • Comprar: mayor desembolso inicial, pero suele salir más rentable a varios años si el equipo es fiable.
  • Alquilar o contratar un servicio: reduce el pago inicial y suele incluir el mantenimiento, pero conviene revisar la duración del contrato y la cuota total a largo plazo.
  • Reparar o sustituir: compara el coste de la reparación con el de un equipo nuevo y con la edad y el estado del actual. Consulta la guía de averías.

Si todavía no sabes qué tamaño necesitas, calcúlalo primero en dimensionamiento, porque el tamaño condiciona el precio.